Entre la espada y la pared

¿Qué tiene que ver este refrán con la reserva de cursos de inglés en el extranjero por parte de clientes?

Comprar un curso de inglés en el extranjero supone una inversión que a simple vista parece ser una garantía de que tu inglés mejorará.

Pues no es tan simple.

Hay que tener en cuenta qué es lo que realmente deseas de una estancia, y sobre todo qué es lo que vas a recibir por una inversión que va a ser de unos cuantos miles de Euros.

1. Lo primero, el curso. Típicamente un curso de inglés general de 21 horas a la semana en el RU va estar entre 200 y 350 Euros semanales. Nuestra inclinación es mirar hacia los que ofrecen sus cursos a 200 Euros. Sin embargo antes de fijarte en el precio, fíjate en la certificación del centro, por ejemplo, ¿pertenece a la regulación del British Council que incluye inspecciones y auditorias? ¿Qué tipo de titulación y experiencia tienen los profesores? Por ejemplo, un profesor graduado en inglés con 15 años de experiencia está mejor situado que un profesor sin título y con 2 años de bagaje que cambia de centro cada 6 meses. ¿Los grupos van separados por niveles, según pruebas previas realizadas por el centro de inglés? Te asesoran con frecuencia para ver si puedes subir (o tienes que bajar) de nivel para progresar?

¿Quién te responde a todas esas preguntas? Tu asesor o agente local, si está bien informado puede responder, incluso demostrar que el centro cumple.

Pero ojo. Te vas a dar cuenta que lo barato casi siempre sale más caro.

2. Lo segundo, el alojamiento. Al igual que los cursos, hay una variación de precios importante. Hay centros de inglés que ofrecen alojamiento con familias desde 100 Euros hasta 200 Euros por semana. Pregunta a tu agente/asesor local que te vende el paquete, qué tipo de familia y qué tipo de habitación te van a poner. Lo normal es una cama de 190x90cm mínimo, una ventana, calefacción, un armario y una mesilla con silla para trabajar si hace falta. He oído de adultos y niños que han compartido habitación con la lavadora, otros que no han tenido armario ni ventana, hasta casos de pulgas. En todos esos casos habían pagado un precio más económico. Hemos visto en la prensa recientemente las experiencias que han sufrido algunos niños en su viaje de estudios.

Pues bien, al igual que la información sobre el curso, es la empresa o agente que te asesora/vende el curso quién tiene la responsabilidad de asegurar que está todo en orden, y que el alojamiento está en condiciones.

Pero repito, lo barato sale caro… y bastante desagradable.

3. Lo tercero, el lugar. A todos nos gustan ciudades grandes y entretenidas. Pero para estudiar tenemos que tener en cuenta el coste de la vida. Está claro que en ciudades como Londres el gasto en transporte público, comida o bebida es más alto que en el resto del país. Sin embargo en una ciudad más acogedora probablemente estarás a pocos minutos a pie del centro y será más económica. Además, como todos sabemos, en las ciudades pequeñas las personas suelen ser más abiertas, interesadas y amables. Eso no quiere decir que no estudies en Londres por ejemplo, donde hay 3 centros de inglés independientes y muy buenos en Londres. Pero nuestra recomendación es pensar en Oxford, Cambridge, o en el norte, Chester. Siempre tienes Londres para los fines de semana, dado que Inglaterra es un país donde rara vez estás a más de 2 horas y media de Londres para hacer turismo.

Pero, ¡ojo! Tu agente también debería estar informado de los costes de la vida en las distintas zonas del Reino Unido.

Conclusión; La persona o empresa que te vende un curso tiene que estar al día en todos los aspectos de los cursos en el extranjero que venden. Yo personalmente visito todos los centros y ciudades, incluso algunas familias de las representaciones que tiene mi empresa. No importa que el cliente sea adulto o niño, es importante darles la mejor combinación de enseñanza, alojamiento y lugar para que puedan maximizar su desarrollo en inglés. Un cliente estresado, cansado o disgustado no va aprovechar la estancia, y eso te sale muy pero que muy caro.

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