Integrar el inglés… esa puede ser la clave

Hace más de una década que mi vida gira alrededor de personas que necesitan aprender inglés. Esta necesidad puede variar según el país o región pero, en general, es por razones profesionales o vinculadas a los estudios (por ejemplo, los grados).

Aunque he estado involucrado en varios proyectos de promoción del inglés… en Brasil en el 97 trabajé en temas de marketing… una parte importante ha sido la enseñanza. Me recuerda la primera clase que di en 1998 a dos pequeñas de 6 o 7 años en Bosnia poco después de la guerra que habían tenido que sufrir. Quería enseñarles como contar hasta 10. Y empezamos – one, two, three, four, five, sex!!!!!!. No chicas es six. Y empezamos de nuevo. Este día no pasamos de cinco.

Mi siguiente grupo era una clase de 70 personas de entre 10 y 70 años. Era la mejor parte de la semana. Me sorprendieron las ganas de aprender y lo rápido que aprendieron. ¿Por qué? Pues por razones que la mayoría no podemos entender – como escapar de la pobreza y miseria en la que vivían, aprender para ir a una universidad británica o americana, o para tener un par de horas semanales donde podían estar centrados en aprender otro idioma y cultura y así desconectar de sus problemas por un ratito. Y claro no había YouTube, ni redes sociales, ni un montón de páginas web para aprender inglés. Solo tenían a su profe, una pizarra y las notas que tomaban.

Las ganas de aprender que tenía esa clase es algo que no he vuelto a ver nunca y, aunque donde estamos tenemos nuestros problemas y desgracias, rara vez son tan graves como soportar una guerra.

¿A qué voy? Aprender el inglés requiere varias cosas muy importante. Tiempo, dedicación y paciencia. Además, hay que tener gusto por aprender, incluso pasión por hacerlo. Lo que tienes que tener claro es que nadie, ni tu profe, ni la academia, ni los libros te lo van a poner en bandeja. Aprender inglés, y probablemente cualquier idioma, no va a ocurrir solo con tu profe particular una hora a la semana, o 3 horas en la academia, o incluso 4 semanas intensivas en un viaje de estudios. También somos muchos los que no tenemos las condiciones económicas para invertir más allá de lo que ahorramos anualmente. La buena noticia es que hay soluciones.

Consejo número 1– Integrar el inglés en tu vida sin renunciar nada.

Consejo número 2– Las reglas no tienen ningún coste, o poco (menos el número 9, 10 y 11).

  1. Practicar el inglés una hora al día es más beneficioso que 7 horas seguidas un día a la semana.
  2. Leer prensa y libros en inglés. ¿Te cuesta? Es normal al principio, pero con el tiempo irás familiarizándote con la estructura y el contexto. ¿Cómo lo hago? Con 10/15 minutos al día; en vez de leer la prensa española, lee la inglesa (o la versión en inglés de la prensa española).
  3. Escuchar. Ponte los auriculares y escucha la radio en inglés. Por ejemplo, puedes acceder a www.internetradio.co.uk y escoger entre una multitud. ¿Estás trabajando? Pues ponlo como un ruido de fondo, bajito de volumen y deja a tu subconsciente absorber el idioma (no te olvides de pedir permiso).
  4. Ver. Las opciones son casi infinitas… YouTube, noticias online (vice news, Aljazeera English, Sky News), documentales, películas o series (la mayoría permiten su visionado en versión original, tanto online como en la televisión).
  5. Tareas. Hay que limpiar la casa, pasear el perro, cocinar etc. Pues mientras lo hagas, prueba a escuchar audiolibros o conferencias en páginas como www.ted.com. Y canta tus canciones favoritas en inglés, porque también hay que divertirse.
  6. Grupos. Hay grupos de inglés, por ejemplo, en www.meetup.com. Te puedes apuntar, ir, tomar una cerveza, conocer gente nueva y hablar en inglés. Y si no hay uno cerca de ti, puedes crear un grupo propio y buscar gente que, como tú, quiera practicar inglés. También puedes hacerlo a través de redes sociales como Facebook, Instagram, etc.
  7. Vacaciones. Ir a un país o lugar donde el inglés sea necesario (por ejemplo, Benidorm… ¡es broma!). Si vas al Reino Unido, Irlanda o EE. UU., intenta alejarte de las ciudades más conocidas o las capitales y acércate a las zonas menos turísticas, donde la gente es más curiosa. Te sorprenderán las experiencias que puedes vivir.
  8. Viaje de estudios. Es una inversión importante, pero un mes estudiando de forma intensiva en un centro de inglés puede llegar a ser equivalente a un par de años en la academia del barrio donde vives.
  9. Academias. No dejan de ser una buena opción para garantizar un seguimiento unas horitas por semana. Eso si, no escojas por precio. Investiga un poco antes de matricularte para asegurarte de que el centro cumple con tus necesidades.
  10. ¡La última! No dejes de utilizarlo, ya no hay excusas en un mundo tan conectado. Si esta gente tan especial de Bosnia, que sobrevivió a una guerra, eran capaces de aprender inglés sin apenas ningún recurso, tu también puedes.

¡Consejo bonus! Hablar inglés con soltura y sin miedo es difícil, pero que sepas que nunca nadie se ha reído de otra persona por cometer errores con el idioma. Hasta los propios ingleses cometen errores con el idioma todos los días.

Have a nice day!

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